Chistes para después de una guerra
De vuelta de vacaciones y con un post pendiente. En el viaje de vuelta de Viena, leí en LA VANGUARDIA un interesante artículo sobre los chistes que se comentan en Oriente Medio sobre la guerra entre Líbano e Israel.
Aquí os dejo algunos.
Tres milicianos de Hezbollah huyen de los barrios del sur de Beirut, bajo los raids israelíes, haciendo la V con los dedos de la mano.
- ¿El signo de victoria?
- No. El número de edificios que quedan en pie en la zona.
- ¿Por qué las mujeres mayores están satisfechas con la guerra?
- Porque el conflicto las devuelve a 30 años atrás.
Un hombre acude con urgencia al dentista y desesperado le suplica: “Por favor, quíteme el puente de la dentadura. Si no lo hace, los israelíes lo bombardearán”.
Un israelí llega al aeropuerto de Heathrow en Londres y un agente de aduanas le pregunta su oficio en inglés: “Occupation?” (¿Ocupación?). Rápido, el israelí responde “No, vengo de visita”.
Lo peor de todo es que parece que nadie reacciona ante el hecho de que la Unión Europea financie infraestructuras en Cisjordania y la Franja de Gaza que son constantemente destruidas por las acciones israelíes. Si Israel se aplicara el cuento de “Quien rompe, paga” y los socios de la Unión estuvieran más unidos, otro gallo cantaría. De momento, todo seguirá como hasta ahora. Es decir, Israel rompe y Europa paga ( la UE es el primer donante mundial al pueblo palestino con unos 500 millones de euros anuales de la Comisión y de los estados miembros).
Los argentin@s tenemos un problema y ese problema consiste en buscar culpables. La verdad es que a veces me siento abochornada cuando veo que la gente se junta frente a ,la Casa Rosada con cacerolas en mano, gritando: que se vayan todos. En el Argentinazo, era comprensible ya que había mucha rabia contenida. Pero, ¿lo de ahora?